COPENHAGUE
10 RAZONES PARA VISITARLA

Óscar San Martín Molina

Director Operativo de Vanitas


Comienzo un nuevo desafío en esta casa, un proyecto ilusionante que lo afronto con toda la energía e ilusión. Una forma de concebir Vanitas desde la perspectiva más lifestyle. Son muchos años, allá por finales de los 90 del pasado siglo XX, desde que comencé en los medios dedicados al Turismo y los Viajes. Durante todo ese tiempo el desarrollo del sector ha sido escandalosamente positivo. Digámoslo de una forma más concreta: innovador. Nuevas vías de enfoque y evolución que incitan a viajar. Porque el mundo de los viajes es un estilo de vida, y esa propuesta os la queremos trasladar. Y será una evolución con la propia Vanitas, descubriendo nuevas perspectivas y horizontes, porque la moda sin el ocio y el viaje, y viceversa, son factores que simplemente son intrínsecos y que la unión de esas sinergias conlleva lo que buscamos: una revista por y para disfrutar. No es algo nuevo en este medio aportar su granito de arena al mundo de los viajes, pero ahora queremos formar parte él, integraros en ese fascinante orbe alrededor de una forma de vida que comprobareis número a número. Donde iremos incorporando secciones para que, como añadido extra al gran trabajo que durante años lleva realizando todo el equipo de Vanitas, siempre os sintáis identificados con nosotros y soñéis con todo lo que podemos ofreceros; porque vosotros sois la parte más importante. En vuestra mano está, por nuestra parte no vamos a escatimar un ápice de esfuerzo. Comienza el viaje…




Aún siendo una ciudad pequeña, Copenhague tiene mucho que
ofrecer a los que la visitan. A lo que hay que unir la posiblidad de
recorrerla en bicicleta y uno de los mejores festivales
de jazz del mundo.

Sería un error pensar en la capital danesa como un destino únicamente para visitas cortas o de fin de semana. Pese a ser una ciudad coqueta y compacta, su centro histórico alberga más de mil años de tradiciones, historia y cultura. Copenhague es posiblemente la más accessible y cosmopolita de las capitales escandinavas. Este oasis urbano de calma, cultura y cordialidad alberga un ábanico excelente de museos, galerías de arte y monumentos únicos, además de calles históricas y zonas cautivadoras que resultan ideales para perderse mientras nos deleitamos paseando. Los aspectos que, los datos no mienten, proporcionan a sus habitantes uno de los estándartes de vida más altos del mundo (limpieza, eficiencia, seguridad y unas infraestructuras magníficas), son de agradecer también para los que se acercan por estas latitudes.


TODO AL ALCANCE
Es una ciudad sorprendente compacta, práctica y manejable. Uno se la puede cruzar a pie en una mañana, o recorrerla en la excelente red de metros y autobuses en pocos minutos. El viajero puede pasar media mañana en zonas como Ravnsborggade o Elmegade, y luego dedicar la tarde a conocer las gentes del lugar (que hablan un buen inglés y son espectacularmente hospitalarias) en uno de los numerosos cafés que hay por toda la ciudad. Pero si hay algo que destaca en Copenhague es su combinación de antigüedad y modernidad. No hay duda de que la armonía y belleza de esta ciudad real la marcan las casas del siglo XVII con sus tejados a dos aguas, las plazas adoquinadas, sus románticos canales y los chapiteles de cobre color verdoso, pero las nuevas tendencias, la arquitectura radical con toques minimalistas fusionados con cierto modernismo, la tecnología y el diseño más contemporáneo no pasan precisamente desapercibidos. Otra característica única de Copenhague es que tiene la virtud de haber resistido a la “tiranía” de las cadenas comerciales; sus tiendas independientes contribuyen mucho a darle un encanto especial. Y si lo que el viajero busca es una experiencia de cuento de hadas, no hay lugar mejor que éste. Hans Christian Andersen vivió en Copenhague casi toda su vida, y la arquitectura y la atmósfera que lo inspiraron siguen hipnotizando y deleitando a sus visitantes. ¿Quieres ser como el Soldadito de Plomo?





10 RAZONES PARA VISITAR COPENHAGUE

1. Subir a la torre de la impresionante Rundetarn y contemplar el corazón medieval de la ciudad. Las vistas son increíbles.

2. Sorprenderse con las joyas de la Corona y otros tesoros en el Rosenborg Slot mientras paseamos, si el tiempo acompaña, por sus envolventes jardines llenos de un halo real.

3. Liberar a ese niño que todos llevamos dentro en los jardines Tivoli, la atracción turística más popular de Dinamarca y de la ciudad.

4. Recorrer la ciudad en Segway para terminar observando La Sirenita frente al mar. Pocas ciudades nos permiten recorrerla de forma tan alternativa, divertida y segura.

5. Soltarse la melena en la comunidad alternativa de Christiania. Para los nostálgicos de los años 70 y el mundo hippie.

6. Descubrir toda la historia y cultura sobre los vikingos en el Nationalmuseet.

7. Explorar las coquetas tiendas de moda y la animada vida nocturna de la zona de Nørrebro.

8. Probar el tentempié más famoso de Dinamarca; el sándwich abierto.

9. Maravillarse con la excepcional colección de arte del Statens Museum for Kunst.

10. Dejarse conquistar por la ciudad a través de sus canales. Recorrerlos en pequeñas embarcaciones no tiene nada que envidiar a la romántica Venecia.


DÓNDE DORMIR
Andersen Hotel. Inaugurado en abril del 2012, este hotel boutique cuenta con una ubicación excelente cercana al centro de la ciudad pero a su vez en una zona poco ruidosa. Su decoración design le dan un aspecto moderno a la par que elegante. http://www.andersen-hotel.dk/en/information/

DÓNDE COMER
The Royal Café. Lugar de encuentro de personajes famosos de la sociedad danesa. Su concepto de café&shop fomenta los productos típicos daneses. No podemos dejar de degustar la versión moderna del clásico sándwich abierto danés. http://www.theroyalcafe.dk/info/ Relae Restaurant. Todos sabemos que la gastronomía no es uno de los puntos fuertes de Dinamarca. Por eso, nos ha llamado la atención este restaurante que fusiona cocina danesa e italiana. Pura fantasía en sus platos. http://restaurant-relae.dk/en/om-relae/

CÓMO LLEGAR
Easy Jet tiene vuelos muy baratos entre España y Dinamarca. http://www.easyjet.com/es

QUÉ HACER
Aquí os dejamos la página para recorrer en segway Copenhague. Una forma divertida de conocerla ciudad. http://www.go-segway.dk/tours/tours.html

Para más información visita:

http://www.visitdenmark.es/es/dinamarca/ turismo-en-dinamarca
http://www.visitcopenhagen.com/



BEIJING
10 RAZONES PARA VISITARLA

Texto: ELENA FARINI DE ORLEANS BORBÓN


"La mitad de la belleza depende del paisaje y
la otra mitad del hombre que la mira".

Lin Yutang


Coapital de la única civilización que ha sobrevivido de forma ininterrumpida hasta nuestros días (desde hace cuatro mil años) y de la ya segunda economía del Mundo, Beijíng es una ciudad palpitante y depositaria de siglos de tradición.

La Ciudad ha recibido distintos nombres (más de veinte) en las diferentes dinastías chinas. Su primer nombre, la ciudad de Ji, se remonta al Estado de Yan (s.I ac). Este nombre era igual que un tipo de planta singular que produce en esta tierra fértil. Otro nombre famoso Beiping, que conquistó el Norte de China, y fue asi nombrada por el emperador Zhu Yuanzhang (1368) para recordar este gran éxito. Más tarde, en 1403, el emperador Yongle confirió a Beijing el título de ciudad que hasta ahora ya tiene más de 600 años. En esta descomunal ciudad de 23 millones de habitantes, es donde mejor se puede apreciar el radical cambio que ha experimentado este inmenso país durante las últimas décadas. Fuertemente marcada por la impronta china, Beijíng es hoy el reflejo vivo de una sociedad llena de contrastes que evoluciona a marchas forzadas.

En cierta manera refleja mas que ninguna otra ciudad china las disparidades y contradicciones de un país que vive con una infinidad de velocidades diferentes y en ella encontramos desde las mas humildes viviendas tradicionales o Shieyuan a las mas vanguardistas oficinas de estilo moderno.

La ciudad esta asentada sobre una superficie de 16.000 kilómetros cuadrados (el doble que la Comunidad Autónoma de Madrid) y esta dividida en 16 distritos de los cuales los mas céntricos corresponden a la ciudad antigua.





Dongcheng (centro-este): “Ciudad del Este”, se extiende al este de la plaza de Tian’anmen y en él se encuentran el Templo del Cielo, la calle comercial de Wangfujing y la Estación de Trenes.

Xicheng (centro-oeste): “Ciudad del Oeste”, incluye la Ciudad Prohibida, el parque Beihai y Shichahai, además del antiguo barrio Xuanwu, en el que se encuentran Liulichang, el Templo de la Nube Blanca y la mezquita de la calle Niu.

Haidian (extremo occidental): Acoge las universidades y el Palacio de Verano. Las montañas occidentales, donde se sitúan la Colina Fragante y el Jardín Botánico, constituyen uno de los destinos más asiduos de los pekineses que escapan los fines de semana de la vorágine de la ciudad.

Chao yang (extremo oriental): Es el distrito más occidentalizado y cosmopolita de la capital, donde se ubican las embajadas de distintos países, el Instituto Cervantes de Beijíng, el centro de negocios, las obras arquitectónicas más ambiciosas y modernas y un sinfín de bares, restaurantes y cafeterías,

La ciudad alberga seis sitios Patrimonio de la Humanidad y númerosos edificios historicos a nivel nacional. Para adentrarse bien en ella se necesitan varios días, pero en tres o cuatros días uno ya puede hacerse una idea de esta inmensa megalopolis.

Empezando por un recorrido por el centro, que en la época imperial constituía la zona reservada a la residencia de los emperadores, abordamos la plaza Tia’anmen (puerta de la paz celestial) que es el corazón de la ciudad y esta rodeada de edificios colosales. Al norte, la Ciudad Prohibida; al sur, Qianmen, una de las antiguas puertas de la extinta muralla; al este, el Museo Nacional; al oeste, el Gran Palacio del Pueblo, sede de la Asamblea Popular Nacional (máximo órgano legislativo); y detrás de este, el Centro Nacional para las Artes Escénicas, inaugurado en diciembre de 2007. Las reminiscencias de un pasado imperial, la elocuencia de la arquitectura soviética y el modernismo más rampante se unen en la que presume de ser la plaza más grande del mundo, con un área total de 440.000 metros cuadrados.

La Ciudad Prohibida tan bien mostrada en la película de Bertolucci “el ultimo Emperador” ha sido residencia de 24 emperadores y fue erigida en 1420 y abierta al público en 1949. Entrar en la Ciudad Prohibida implica echar la vista atrás y recordar los tiempos de la China Imperial. Con sus 720.000 metros cuadrados es el recinto palaciego más grande de todo el planeta, con unos mil edificios y cerca de 9.000 habitaciones y salas dispersas entre explanadas y patios cercados por murallas y un inmenso foso.

Al este de la Ciudad Prohibida se encuentra un hutong (barrio tradicional) que se desarrolla en paralelo al recinto imperial y al que se le puede dedicar una hora de paseo adentrándonos en los pequeños callejones de viviendas tradicionales, la mayoría de ellas restauradas.

Desde la cima de la Colina del Carbón del Parque Jingshan situado al norte de la Ciudad Prohibida podemos obtener hermosas vistas de ésta y gran parte de Beijing. Para relajarse y almorzar la mejor opción es el Parque Beihai y la zona de los lagos Qianhai, Houhai y Xihai.





Es una zona de gran encanto, ya que sigue conservando algo del sabor del antiguo Beijíng, con sus callejones típicos de la vieja capital, viviendas de patios centrales que fueron un día el símbolo de la ciudad. Muchas han sido demolidas y solo recientemente se han vuelto a revalorizar y están siendo reformadas.

Al norte del lago Qianhai se alzan las Torres del Tambor y de la Campana, que durante los días claros ofrecen unas vistas magnificas de la ciudad y de los lagos adyacentes. Ambas construcciones fueron en su día un sistema para anunciar la apertura y cierre de las puertas de acceso, así como del ritmo de vida.

Ciertamente la Gran Muralla es una visita imprescindible y que nos deja una huella imborrable de la larga historia de la civilización china. Erigida para prevenir la intrusión de las tribus nómadas que habitaban más allá de los limites de la nación, su primera construcción data del periodo de los Reinos Combatientes (475-221 a.C.).

De regreso hacia Beijíng tenemos varias alternativas como la visita a las Tumbas Ming o la visita al Palacio de Verano. Las tumbas Ming están situadas a 50 km de Beijíng y allí están enterrados 13 de los 16 emperadores Ming con sus emperatrices y esposas secundarias Más interesante que las tumbas en sí mismas es la visita a la Vía Sagrada donde una serie de estatuas pareadas de animales y guerreros en mármol blanco flanquean el acceso al conjunto de las trece tumbas, estratégicamente ubicadas tras la Gran Muralla.

El Palacio de Verano, es uno de los conjuntos más representativos del arte paisajístico chino y de la integración de arquitectura y naturaleza en un mismo espacio. Destruido y saqueado por las tropas de las ocho naciones aliadas hoy debe entenderse más como un parque que como un palacio, ya que apenas quedan restos de las construcciones originales. En primavera y otoño resulta muy agradable pasear entre sus lagos, a cuyas orillas acampan familias que huyen del ajetreo urbano.

Las dos ultimas joyas, que sin duda hay que visitar, son el Templo de Confucio y el Templo del Cielo. China está recuperando en los últimos años la figura de Confucio, el mas representativo e influyente pensador de la civilización China, que fue tachado durante décadas de lastre feudal por los dirigentes comunistas. Pero, la última generación de gobernantes recurre cada vez mas a sus conceptos para propagar por el mundo el poder mas blando de China y construir un nueva imagen de cara al exterior y a la vez asentar un sistema de valores tradicionales. La restauración reciente del templo ha permitido recuperar este complejo de 700 años de historia. En su agradable y pacifico recinto tenían lugar los exámenes imperiales, basados en los clásicos confucianos. Merece la pena un breve paseo por la calle principal, Yonghegong Dajie, en la que se suceden las tiendas con objetos para el culto budista, incienso, estatuas… Los callejones adyacentes al Templo ofrecen también un infinidad de callejuelas salpicadas de tiendas y atractivos restaurantes.

Para finalizar el día no hay que perderse la visita al Tiempo del Cielo. En él se celebraban las ceremonias rituales más importantes del año, en las que el Emperador actuaba como mediador entre el Cielo y la Tierra.




BUDAPEST
LA CIUDAD DE LAS MIL SORPRESAS

Texto: ÓSCAR SAN MARTÍN MOLINA


Da igual la época del año en la que vayas, Budapest es la ciudad
de las sorpresas y las maravillas. La capital de Hungría derrocha
historia a cada paso que des, no en balde fue junto con Viena
la capital del Impero austrohúngaro vanitas.


Budapest, una de las ciudades más emocionantes del mundo, está llena de secretos por descubrir, lugares ocultos que explorar y viejos sitios favoritos que volver a visitar. Esta es la ciudad en la que aburrirse no es una de las opciones. Hay un millón de formas de explorar Budapest: a pie, en autobús, en tranvía,en metro, por el agua o en bicicleta…


¿Y QUÉ SE PUEDE VER DURANTE NUESTRA ESTANCIA ALLÍ?

Empieza por arriba, con el magnífico Castillo de Buda y con el Distrito del Castillo. No necesitarás botas de escalador para subir al Monte Gellért y para disfrutar de unas sorprendentes vistas de la ciudad desde la Ciudadela, vistas que de hecho son parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Y si todavía te quedan fuerzas, cruza el río para contemplar el edificio más grandioso del embarcadero de Pest, el Parlamento.

Pero si somos amantes del Arte Sacro y lo que nos va es descubrir maravillas sagradas: visita el edificio más elevado de la ciudad, la Basílica de San Esteban, y la quinta sinagoga más grande del mundo, la Sinagoga de la Calle Dohány.

La Plaza de los Héroes nos pondrá al día sobre el pasado romántico del país, y en el Parque Monumento tendremos la oportunidad de disfrutar con una lección de historia moderna al aire libre.

Y como no podia ser de otra forma, para aportar un poco de romanticismo, camina por el paseo ubicado junto al Danubio o ve a la frondosa Isla Margarita.






¿SE TE ANTOJA CAMINAR POR UNA CALLE QUE FORME PARTE DEL PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD EN SU TOTALIDAD?


La Avenida Andrássy es una de ellas, y está rodeada de calles con terrazas donde tomar un café deleitándose con el ritmo vital de esta ciudad o realizar una ruta en bicicleta por los alrededores, simplemente déjate sorprender por los edificios majestuosos y hermosos de la manzana. ¡Y Escucha bien!, porque si tienes suerte oirás música que sale de las ventanas abiertas del magnífico Teatro de la Ópera.

Tampoco debemos perdernos otras especialidades menos sofisticadas pero igual de divertidas de Budapest, como los patios abandonados reconvertidos en lugares de encuentro para tomar unas copas, llamados los pubs de las ruinas… Toda una experiencia que no debes perderte en la capital de Hungría.

Cuando hayas terminado de ver los lugares obligados, aléjate de las calles principales y deja que la ciudad te revele sus secretos. Multitud de tiendas de diseño, diminutos parques, cafés con terraza y tesoros arquitectónicos nos aguardan en cada rincón, en cada grieta…


¿BUSCAS ALGO DE PAZ Y TRANQUILIDAD ALEJADO DEL BULLICIO DE LA CIUDAD?

En Szentendre podrás disfrutar de un ambiente mediterráneo a tan solo 19 Km. de Budapest. En esta joya de ciudad bohemia, abarrotada de galerías y artistas, recomendamos degustar una espectacular porción de tarta en cualquiera de sus numerosas confiterías (cukrászda).


EL RECODO DEL DANUBIO

Para disfrutar de unas vistas sorprendentes, así como de montes y valles en los que abundan pueblos diminutos y ruinas históricas, acercate al Recodo del Danubio. En el barroco pueblo de Vác encontraremos una extraña exposición en la que se muestran personas momificadas de la ciudad procedentes de siglos pasados. Es una pequeña ciudad en la que estar en plena naturaleza es parte de la vida cotidiana. Sus tres castillos, que están prácticamente uno encima de otro, nos ofrecen la posibilidad de ir de excursión no sólo a través de los bosques, sino también a la Edad Media. Sin embargo, si lo que quieres hacer es un viaje adentrándote en la cultura del Cristianismo húngaro ve hasta Esztergo, y maravíllate con los tesoros de la Basílica, el edificio más alto de Hungría.






¿LISTO PARA EXPLORAR LOS MONTES QUE RODEAN A BUDAPEST?

La opción más cercana y espectacular son los Montes de Buda. Allí, además de poder admirar cómo el paisaje urbano da paso a una naturaleza imperturbable, también podemos descender al mundo subterráneo de las cavernas.


¿PASEAR POR JARDINES?

Para una experiencia verdaderamente majestuosa, encamínate a Gödöll. Pasea por los jardines del Palacio Real siguiendo los pasos del Emperador Franz Joseph y su esposa, la Reina Elisabeth de Hungría.


CINE Y VINO

A tan solo un tiro de piedra de la capital (a unos 26 Km. de distancia) se encuentra el bullicioso pueblo de Etyek, famoso por sus característicos vinos blancos, sus bodegas atmosféricas, y la aportación de Andy Vajna a la filmografía húngara, los Estudios Cinematográficos Korda (también conocidos como Etyekwood). ¡Estate atento y quédate por los alrededores para conocer a alguna estrella del cine!


DÓNDE DORMIR

Hotel Carlton Budapest. Posee una ubicación excepcional. Situado al pie del Bastión de Pescadores, a unos pasos del Puente de las Cadenas, tiene unas impresionantes vistas al Danubio. Uno de los mejores hoteles de la ciudad.
http://www.carltonhotel.hu/index_es.htm


DÓNDE COMER

Restaurante Alabárdos. Ubicado en una de las zonas más románticas de la ciudad. En una pequeña calle de la Iglesia de Matías en el barrio del Castillo de Buda. Ideal para una velada en pareja.
http://www.alabardos.hu/information
Tigris Restaurant. Se encuentra en el centro de Budapest, a pocos minutos a pie tanto de la plaza Deak y Roosevelt Circus. El edificio que alberga el restaurante fue el primer hotel de lujo en Budapest, inaugurado en 1840 y construido por el famoso arquitecto húngaro József Hild. Un clásico gastronómico de la ciudad.
http://www.tigrisrestaurant.hu/english


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